#Davozatucuerpo

#davozatucuerpo

Quiero unirme a la iniciativa #davozatucuerpo de @gemmagonguar, @paoroig y @suavecalifornia, mujeres estupendas que nos invitan a hablar de nuestro cuerpo y a contar su historia, a darle voz y valor.

Tras pensarqué podía yo aportar a la iniciativa de #davozatucuerpo creo que nadie está 100% contento con lo que le ha tocado. Siempre hay algo que crees que te sobra o que te falta. Pero parece que no todo el mundo tiene derecho a quejarse por ello, a expresarlo.

Cada vez que me he quejado por algo de mi cuerpo que no me gustaba las respuestas siempre eran por el estilo, recriminando que estaba delgada, podía comer lo que quisiera, no tenía derecho a queja.

Poco importaba si no encontraba talla de pantalones en ningún sitio o si tenía que coserle apaños a todo para que no pareciese que llevaba un saco, lo de los demás siempre era peor, yo estaba delgada, no era para quejarse.

A nadie se le ocurre decirle a una persona entrada en carnes que a ver si deja ya de comer, que ya está bien. Pero yo he tenido que aguantar estoicamente comentarios tan absurdos como “vente una semana a casa de mi madre a comer y verás qué bien te ibas a quedar” como si mi madre no se ocupase de alimentarme, que me dijesen constantemente que me iba a volar, que me faltaba un cocido o insinuaciones constantes sobre si tenía problemas alimenticios (la última vez, una doctora porque le pareció que mi dieta era demasiado sana).

Si con algo no me he sentido bien, ha sido con tener un pecho pequeño. Pierdo la cuenta de los sujetadores con relleno que he llegado a utilizar aunque nunca he dejado que me afectase y he seguido utilizando bikinis y yendo con tranquilidad a la playa o piscina.

En cuanto a la alimentación, nunca me he privado de nada y creo que tengo un problemilla con el azúcar, que poco a poco intento remediar, pero al comentarlo con quien sea, la respuesta siempre es la misma, pero para qué? Si te da igual, tú estás delgada.

Y tras dar a luz, se me ha quedado una diástasis bastante importante que trato de curar para que no me repercuta más adelante (uy sí, que te has quedado gordísima vamos -sarcasmo)

No soy una persona débil mentalmente y el 90% de los comentarios no suele importarme, hasta que me tocan donde me duele.

En mis embarazos me han criticado por comer poco, por no alimentar bien a mis bebés e insinuar que el que fuesen pequeños era culpa mía.

Pero todo pasa y mi cuerpo es sabio.

Ha sabido crear, albergar y dar vida, no una sino dos veces. Y mis pechos pequeños han alimentado sin descanso y lo siguen haciendo. Esto me ha reconciliado con mi cuerpo, conmigo misma y me han hecho ver que soy fuerte, que mi cuerpo es perfecto y que siempre lo ha sido, pero era yo quien se empeñaba en lo contrario.

Os animo a sumaros a esta preciosa iniciativa de #davozatucuerpo , a sacar las historias que tenéis guardadas sobre vuestros cuerpos, sobre vosotras. Os invito a reconciliaros con ellos. Si lo hacéis, avisadme, me encantará leeros a cada una.

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2 respuestas a “#Davozatucuerpo”

  1. Precioso post!!!!!! Tía, todo lo que cuentas (pero en sentido inverso) es mi vida, pero lo que más me identifica con lo q dices es al final: mi maternidad me ha reconciliado con mi cuerpo y me ha hecho ver lo valioso que es. Gracias por escribirlo 😍

  2. Me ha gustado mucho leer la historia de tu cuerpo. Me alegra que la mayoría de comentarios que escuchabas no te llegaran a calar, cada una merece sentirse como se siente, independientemente de los juicios o prejuicios que los demás tengan. El embarazo creo que es una catarsis para muchas de nosotras. Me alegra que las pulgas hayan salido tan bien y que al final todo haya sido cosa de percentilitis 🙂

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