¿Hace falta formarse para criar?

¿Es necesario formarse para criar o deberíamos simplemente dejarnos llevar y actuar sin más?

Disciplina positiva, blw, aplv, montessori, waldorf, altas capacidades, colecho, LME…

Me atrevo a afirmar que el 98% de la gente que lea estos términos, si sabe lo que son es porque hace poco que los ha aprendido o al menos escuchado, pero que “en sus tiempos estas cosas no las había y ahora no están tan mal”…


Parece que todo esto sea una corriente nueva y quien la sigue es porque se deja arrastrar por las modas o sea un moderno.

A fin de cuentas, siempre se ha tenido hijos, siempre se ha hecho así y no debe ser tan difícil.


No debe ser tan difícil hasta que te conviertes en padre. Hasta que tienes en tus manos una criatura completamente indefensa para la que su mundo eres tú.


Y ser el mundo de alguien no es moco de pavo amigos, porque ¿qué mundo quieres darle a tu bebé?


Esa criatura que tienes en las manos llegará un momento en que te despierte por las noches, interrumpiendo tu descanso y tú no sepas bien cómo gestionar eso porque necesitas descansar y no entiendes por qué no puede simplemente dormir también!


Entonces te dicen que lo dejes llorar para que se acostumbre, para que aprenda que ha de dormir solo.

Y en ese momento, algo no te cuadra. No te sientes bien por dejarle llorar sin más. Te genera ansiedad y a él más aún. Lo coges y se calma. Os calmáis los dos. Y sientes que eso es lo que está bien.


Más tarde, tras seguir tu instinto pero sentirte mal por hacerlo porque no es lo que hay que hacer, decides buscar y leer a más gente que esté en tu situación.

Y la encuentras, vaya si la encuentras.

Y te empiezan a hablar del apego, de la crianza respetuosa. No te lo terminas de creer porque esos nunca ha existido, siempre se ha hecho de otra forma y estaba bien, no?


Tampoco ha pasado nunca nada por pegar o castigar a un niño porque se hace por ellos, por su bien. Aunque si te acuerdas (porque te acuerdas) de cuando te han pegado o castigado a ti no te hacía sentir especialmente tenido en cuenta, querido, o que fuese por tu bien. Pero los que lo hacían era gente que te quería, así que debía de estar bien no?


Sigues tirando del hilo y descubres la disciplina positiva, la manera de poner límites firmes pero desde el cariño, no desde el autoritarismo y ves que a lo mejor sí que se puede hacer algo de otra manera. Aunque tampoco terminas de tenerlo claro del todo porque a veces siguen haciendo lo que les da la gana y siguen sin hacerte caso.

Paso atrás, paso adelante. Pero no tan atrás como para volver a la violencia, ese paso ya queda demasiado atrás.


Y poco a poco sigues avanzando.


¿Cuánto hay que leer, cuánto hay que informarse hasta llegar a dejar de dar pasos para atrás?


Lo siento, no tengo la respuesta, yo sigo dando pasos hacia atrás cada día.


Lo que sí sé, es que desde bien pequeños empezamos a estudiar, a formarnos para nuestro futuro, para estar preparados. Terminamos los estudios reglados y nos seguimos formando con idiomas, con cursos de cosas que nos piden, cosas que simplemente nos gustan.

Nos formamos para absolutamente todo menos para criar.


Los primeros años de un ser humano son los más importantes porque serán los que lo marcarán para el resto de su vida.


No veo nada más importante en el mundo que cuidar esos años, que hacerlo lo mejor posible porque los adultos de mañana son los niños de hoy y está en muestras manos cómo hacer que sean.


No es verdad que “siempre se ha hecho as
í”.

Siempre ha habido alguien que se ha cuestionado si la manera en que se estaba haciendo algo era la correcta y por eso a día de hoy el hombre ha llegado a la luna, sabemos leer y escribir o tenemos una lavadora en casa en lugar de seguir lavando a mano en el río.


Nuestros padres lo hicieron con nosotros lo mejor que han sabido y han podido con lo que tenían y sabían. No se les puede recriminar nada (bueno, hay de todo). Pero nosotros vivimos en una época en la que tenemos acceso a información infinita y quien no se actualiza es porque no quiere.


Y ojo, que cuando digo formarse para criar, no estoy hablando de hacerse un curso o apuntarse a una academia; simplemente mirar, informarse, interesarse, al igual que sabemos cuándo va a lanzar un nuevo móvil nuestra compañía favorita o si la selección cambia o no de entrenador…


Si no sabes por dónde empezar o cómo hacerlo, tienes podcast, vídeos, charlas TED, conferencias y eventos. Y si sigues sin encontrar nada, te recomiendo entrar en madresfera donde tiene más de 4500 blogs y seguro que encuentras alguno que comparta tu forma de ver las cosas.


Piensa en ese bebé que tienes en tus manos dentro de 20 años y piensa cómo has influido en cómo es en ese momento.

¿Sigues pensando que no hace falta formarse para criar?

Cuéntame qué piensas, te leo ^^

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8 respuestas a “¿Hace falta formarse para criar?”

    1. Gracias siamesa mía! :*

  1. Me encanta y tienes mucha razón. No todo se puede justificar con “siempre se ha hecho así” porque es mentira. Debemos formarnos para criar? Yo digo que sí, sin agobios y sin abandonar el instinto, pero la formación veraz siempre dará más tranquilidad

    1. Muchas gracias Itzel! no digo ponernos a hacer un máster pero al menos tener algo de tranquilidad de saber que lo que hacemos tiene razón de ser.

  2. Pues yo pienso que tengo que levantar el suelo pélvico y aplaudirte. Suscribo tus palabras!!! 😍🙌🙌🙌🙌👏👏👏👏

    1. Arriba los suelos pélvicos!! De eso ya hablaremos otro día que también lo tengo pendiente 🤪

  3. No podría estar más de acuerdo, como bien sabes jejeje.
    Me ha encantado leerte. Un abrazo.

  4. Yo estoy muy convencida de que deberían hacerse más cursillos para padres… Desde potenciar un poco más lo del principio que apenas te cuentan un poco en la preparación al parto (cómo se ponen los pañales, cómo se sabe si el bebé tiene hambre, cómo calmarlo…) a cosas más avanzadas como estas, cómo gestionar los desacuerdos, los «malos comportamientos» etc.

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